Activistas de Greenpeace se colgaron del famoso puente de hierro sobre la bahía de Sydney, en Australia. Protestaron así por la concientización por el Cambio Climático y en reclamo de acciones efectivas del gobierno para contrarrestarlo, como por ejemplo terminar con las usinas de carbón. 13 militantes de la ONG ecologista fueron detenidos por esta acción.