Lo que siguió fue un recorrido de constancia y amor profundo por el movimiento.
Por cada paso de gimnasia rítmica , por cada ensayo.
Quería ser bailarina. El momento en el que decidió que iba a estudiar para eso fue bisagra en su vida. No fue fácil correrse de un futuro para ella que parecía estar más alineado con las convenciones.
Bregó por entrar a la Universidad Nacional de las Artes (UNA), antes IUNA y lo logró. Y en la escuela de Julio Bocca se sumergió en el mundo de la danza con dedicación y avanzando en su sueño paso a paso. A los 17 años, ya estaba pisando escenarios importantes.
En su camino, enfrentó desafíos y oportunidades en teatro, televisión y cine.
Desde una mirada artística que busca innovar y emocionar. Hoy celebra un nuevo capítulo en su carrera: el salto a la producción artística con Bloody Tango, un espectáculo que combina danza, pasión y estética visual, y que recorrió el país con éxito. Incluyendo la calle Corrientes, Mar del Plata y Córdoba.
Hoy reafirma su lugar como creadora y artista integral.
Noelia baila, dirige y construye su sueño.