De niño, Nicolás soñaba con el mar y las cámaras en sus manos. Desde pequeño, disfrutaba nadar en las piscinas del barrio y se pasaba horas viendo documentales en la televisión, fascinado por la belleza de la naturaleza y los misterios del océano. Esa combinación de intereses lo llevó a unir sus dos pasiones: el agua y la fotografía.
A los 19 años, sin tener experiencia en buceo y viviendo en San Miguel, Nicolás decidió dar un paso audaz. Aplicó para un trabajo de buzo en México y, para su sorpresa, fue seleccionado. Desde entonces, su vida cambió radicalmente: empezó a explorar el mundo submarino, capturando en imágenes la magia que encontraba en cada rincón del mar.
El esfuerzo y la dedicación de Nicolás dieron sus frutos en 2023, cuando obtuvo el premio a la mejor foto de la naturaleza del año. Esa imagen, que refleja la riqueza y la fragilidad del ecosistema marino, fue reconocida a nivel internacional y le abrió las puertas a nuevas aventuras.
Hoy, Nicolás vive viajando por diferentes países, buceando en lugares exóticos y sacando fotos bajo el agua. Su historia es un ejemplo de cómo seguir lo que uno ama puede llevarte a cumplir sueños y a inspirar a otros a cuidar y valorar la naturaleza que nos rodea.