El usuario que subió las imágenes no hizo ningún comentario; sólo se puede saber que se grabó en algún lugar de los Estados Unidos y que forma parte de una broma de los propios compañeros.
Se puede ver cómo la "víctima" camina tranquilamente mientras mantiene una comunicación relativa a sus tareas y al doblar se encuentra cara a cara con el oso. No se toma tiempo para verificar si el animal es real o no: sale corriendo inmediatamente sin siquiera mirar para atrás y termina dándose un buen golpe cuando trastabilla, entre las carcajadas de sus compañeros de trabajo que grababan lo que ocurría.
En solo tres semanas tuvo más de 2 millones y medio de reproducciones.