A un mes del tiroteo en Avellaneda, César “Lokillo” Rodríguez rompe el silencio

César "Lokillo" Rodríguez, el jefe de una de las facciones de la barra de Independiente, rompe el silencio sobre el tiroteo en Avellaneda.

Informes Especiales: A un mes del tiroteo en Avellaneda, César “Lokillo” Rodríguez rompe el silencio

La vuelta del público a las canchas calentó las internas entre las barras y en la zona sur del conurbano bonaerense se libraron violentas batallas. Las facciones de las barras de Racing, Berazategui, Arsenal e Independiente disputaron sus diferencias a los tiros a plena luz del día. El último y más espectacular enfrentamiento fue el que protagonizaron dos facciones de la hinchada de Independiente en el centro de Avellaneda. Durante los disturbios los violentos destruyeron un auto, que resultó ser propiedad de César ‘Lokillo’ Rodríguez el jefe de una de las facciones.

Hablo muy pocas veces con la prensa, esta es su tercera entrevista desde que llegó a la primera línea de la barra de Independiente de la mano de Bebote Álvarez, con quien luego se enfrentó.

La presencia de la cámara lo incomoda, pero es muy cuidadoso con sus palabras. A sus adversarios les dedica filosas acusaciones pero procurando nunca nombrarlos, como un código de silencio de la calle. Alguna vez acusó a Bebote de “Ortiva” y se preocupa por no ser tildado de esa manera.

Durante la cuarentena las disputas entre los herederos de Bebote y la banda de "Lokillo" por quien se consolidaba como la barra oficial fue tomando temperatura hasta que, con el anuncio de la vuelta del público, el conflicto estalló de la peor manera. En medio de provocaciones y amenazas, ambos bandos debieron acudir a la sede social del club para renovar sus carnets para así poder ingresar al estadio. Este fue el escenario elegido por los violentos para disputarse a tiros el poder.

Entre las imágenes de ese día, una que llamó la atención fue cuando un grupo de hombres destruyó un auto que estaba estacionado sobre la avenida Belgrano. En el video se ve como una de las facciones se detiene para destruir específicamente un auto gris, lo atacan a piedrazos, con palos y hasta se suben al techo. Es en ese momento que se escuchan detonaciones de armas de fuego y los atacantes corren en dirección a Capital. El auto atacado, un Mercedes Benz C200 Kompressor, era propiedad de nada más y nada menos que del propio César “Lokillo” Rodríguez. Hoy reconoce que ese día estuvo en el centro de Avellaneda, aunque dice que no participó de los enfrentamientos y vio cómo testigo el momento en que destruían su coche.

Según él, ese día fue al centro de Avellaneda a buscar a su hija al colegio, pero reconoce que más de 300 de sus lugartenientes estaban en la sede social renovando sus carnets cuando estalló la batalla. Asegura que después de ese día existe un ensañamiento especial contra él y su grupo. Denuncia que no puede ingresar a la cancha porque en la base de datos del club figura como “fallecido” y que está siendo acusado injustamente de realizar aprietes contra los jugadores.

Acusa a sus rivales de no ser hinchas de Independiente, aunque dice desconocer sus nombres. Para él ser barra tiene que ver con el acompañamiento a los equipos del club a todos lados y colgar banderas en la tribuna, pero no se reconoce como tal. Dice que nunca se benefició económicamente de su posición en la tribuna y que el Mercedes Benz fue comprado por la empresa para la cual trabaja porque él no tenía vehículo.