En un día muy especial para ellas, hoy se celebra el Día Internacional de la Enfermería, Telefe Noticias reunió a cinco enfermeras con una gran particularidad: estando en edad para jubilarse decidieron arriesgar sus vidas y seguir dando batalla cuando la salud pública más las necesita.
Una de ellas es Lidia Fernández, quien con 64 años sigue al frente del servicio de enfermería del Hospital Thompson, de San Martín. “Hace 47 años que trabajo en el hospital y no podía dejar de dar una mano en este momento”, cuenta Lidia, quien incluso contrajo covid y estuvo en grave estado.
Pero se recuperó y decidió volver a su puesto de trabajo. “Apenas me dieron el alta mi hijo me dijo que no volviera más al hospital, pero acá estoy, de nuevo”, cuenta con una sonrisa pícara.
Su compañera, Susana Coman (MP 28099), parece imitarla. A principios del año pasado había iniciado los trámites para jubilarse, pero cuando se desató la pandemia suspendió todo. “Hasta que esto no termine voy a seguir en el hospital. Esto es mi vida. Jamás podría dejar de estar en una situación así“, asegura.
Historias como las de ellas también son las de Graciela García, de 64 años (MP 2778), Iris Gorosito, de 63 (MN 70764) y Carmen Ponce, de 62 (MP 34123), todas enfermeras del hospital Municipal de Morón.
Por su edad podrían haberse jubilado. Pero decidieron seguir. “No puedo dejar de aportar mi granito de arena, aunque mi hija todos los días me pida que deje de trabajar y me pierda de disfrutar de mis nietas”, sostiene García, que muchas noches llora sola en su casa agobiada por el dolor de ver cómo se escurre la vida de tantos pacientes.
Es un rato. Lo que la lleva liberarse de tanta angustia. Al día siguiente toma coraje y otra vez vuelve a la batalla. Una batalla que la mayoría de las veces veces también tiene el mejor final: sanar a los enfermos.