El colectivero que se bajó del vehículo en marcha para pelearse con un conductor habló sobre lo ocurrido, defendió su accionar y denunció que lo echaron sin indemnización.
El episodio ocurrió el domingo 25 de enero por la noche. Pasadas las 23 horas, un pasajero se le acercó y le reclamó porque circulaba despacio. Luego de unos diez minutos de discutir verbalmente, el conflicto escaló y pasó a lo físico.
“Era un gigante que me gritaba, le ofrecí bajarse y empezó a insultarme. Estaba alcoholizado, no estaba consciente, estaba agresivo. Fueron 10 minutos de gritos y amenazas”, detalló Nicolás.
En el descargo negó haber estado manejando con el celular en la mano, vinculó la velocidad a un problema de batería del vehículo, y lamentó no haber cruzado un patrullero "como para avisar" lo que ocurría.
"Me paralizó el miedo, era un domingo a las 11 de la noche. Me jugó en contra que la cámara no tenía audio”, sumó el chofer.
Y sumó: “Me paralicé. Intenté poner el freno de mano. Yo actué mal, lo sé. Pero estaba solo ahí. Había cuatro pasajeros, pero nadie dijo nada”.
“Ojo, no digo que no estuve mal. Podría haber pasado una tragedia, podría haber matado a un inocente, me podría haber matado yo", agregó el conductor, quien cuestionó: "¿A cuántos choferes matan?”.
Días después del episodio, Nicolás fue despedido con causa: “Me hubiesen suspendido 20 días, pero no echarme”.
“Yo hablo, doy la cara porque no soy una rata que iba con el celular. Mi papá trabajó 25 años, yo estoy hace 15 años, no soy un pibito que recién arranca”, expresó.
En la misma línea, consideró que es "una injusticia" que no le paguen lo correspondiente a sus años de servicio.