Tirar basura al piso es una falta de respeto, pero cuando la basura la tiran tus propios vecinos en el patio de tu casa se vuelve una pesadilla.
Damián y Maia están hartos y Trinche se suma a ellos, que son el ejemplo de muchos otros que padecen el terrible problema de recibir los residuos de sus vecinos.
Algunos son accidentes que pueden pasar, broches, juguetes cuando hay chicos, medias, etc. Pero cuando aparece un cigarrillo prendido, una jeringa, restos de comida ya pasa a ser intencional.
La convivencia con los vecinos es clave para el buen funcionamiento de un edificio. Respetemos a todos y usemos nuestro tacho de basura. Cortémosla con tirar cosas que no nos sirven al patio del vecino