Mauricio Rivas tiene 46 años, está en pareja hace 29 con Andrea, tienen 2 hijos y hace 25 años pusieron juntos el bar “El Pipi” en Campana.
En la madrugada del domingo 2 de abril de este año, su vida cambió para siempre. Cerca de las 5 de la mañana entró al bar un hombre que a los pocos minutos comenzó a generar disturbios, Mauricio lo terminó echando después de una breve pelea.
Pasados diez minutos, este mismo hombre regresó al bar en moto, frenó en la puerta, disparó seis veces y huyó. Todo registrado por una cámara de seguridad.
En el interior del bar, los clientes se agacharon por los ruidos de las balas y Mauricio, que estaba junto a la puerta del lado de adentro, recibió un impacto que le rozó el cuello y otro que le entró en un ojo y salió por el otro, dejándolo completamente ciego.
El atacante fue identificado en el momento por testigos del bar como Alexis Martínez, sabían que era hijo de un ex comisario de la zona. Desde ese momento se encuentra prófugo.