Juan Woldryk tiene 30 años, hasta el 30 de marzo de este año estuvo trabajando como peón en un campo del partido de Bolívar. Ese fue el último día que lo vieron. Después de almorzar, fue a dormir una siesta a su puesto y no volvió a su lugar de trabajo. Nunca más se supo concretamente de él.
Después de su desaparición, y gracias a una exhaustiva investigación se pudo descubrir que fue víctima una sextorsión realizada por dos presos de la Unidad Penal N°3 de San Nicolás, en la que le decían que estaba hablando con una menor de edad y si no pagaba antes de una fecha determinada, terminaría preso.
Su familia lo sigue buscando intensamente, nadie sabe a dónde fue, qué hizo o por qué no volvió, no saben si su accionar fue por miedo a ir realmente preso, si fue por vergüenza o si la desesperación lo hizo huir. Actualmente hay una recompensa de $1.500.000 para quienes aporten datos a la búsqueda.