Valeria Zarza, tiene 49 años, fue religiosa de la congregación Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, ingresó a los 23 años. Ella quería ayudar al prójimo con plenitud y por eso decidió entregar su vida Dios.
A los 10 años de estar en la congregación, asumió como madre superiora del convento de La Santa Cruz en Salta, allí fue abusada repetidas veces por el cura director de la congregación, Padre Agustín Rosa Torino.
Escapó del convento y judicializó la denuncia al cura. Lo impactante del relato de Valeria, la exmonja, es que dice que es muy fuerte dejar la vida religiosa: "Trabajaste toda tu vida ahí, le diste tu vida a Dios, la congregación tiene que aceptar tus argumentos para dejarte ir, te vas y no tenes trabajo, no tenes familia y tu familia primaria lo vive como un fracaso, te cierran la puerta, o la abren con una vergüenza".
"La instancia de abuso se da en un lugar dónde más confiada deberías estar, en una capilla, ahí se me vino encima", relató.
Ahora, Valeria trabaja como empleada administrativa y se sostiene sola.
El 8 de julio del año 2021 Agustín Rosa Torino fue condenado a 12 años de prisión por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante por la duración agravado por ser ministro de culto reconocido.
Luego de la condena penal fue destituido 11 de agosto de 2021, el cura Agustín Rosa Torino perdió su estado clerical en la Iglesia Católica. Actualmente cumple condena en la cárcel de Villa las Rosas, en la Provincia de Salta.