Cuidan el negocio, controlan el barrio y están preparados para enfrentarse a la policía u otras bandas. Comienzan de muy chicos y la adicción los puede transformar en rehenes de una organización que los utiliza como el primer escudo ante el peligro.
Dentro de las bandas de narcotraficantes hay distintos escalafones y funciones. En el más bajo se encuentran los soldaditos. Entre ellos también los hay de distintos tipos. Los más jóvenes, no utilizan armas y tienen la tarea de “satélites”. Su función es vigilar y si ven un movimiento extraño comienzan a silbar para dar aviso a los soldados mayores que si están armados y listos para combatir.
Existen casos de chicos de 9 o 10 años que son cooptados por las organizaciones para cumplir tareas de soldaditos. Para ellos formar parte de la organización o cuidar a un pequeño “tranza” es la garantía para poder consumir. Uno de los jóvenes entrevistados por Telefe Noticias explica que de esta manera reciben droga a cambio de la custodia y pueden estar días enteros sin dormir trabajando para consumir. Cuentan que si no fueran soldaditos, les robarían a sus familias para conseguir droga, algo a lo que no quieren llegar.
También hay otro tipo de soldados, más experimentados que si cobran un dinero por lo que hacen y que trabajan para organizaciones mucho más complejas. Estos puestos son ocupados por jóvenes que ya son mayores de edad y que deben demostrar manejo de armas de fuego, experiencia en enfrentamientos con la policía y otras bandas. En este sentido, otro de los jóvenes entrevistados relata cómo era el complejo sistema de soldados de una de las organizaciones más peligrosas del conurbano.
No todas las organizaciones trabajan igual ni tienen la misma logística de soldados experimentados y soldaditos satélites. Cuanto más compleja, grande y peligrosa es la banda mayor número de soldados y funciones definidas entre estos. Ellos son el último eslabón y lo saben, algunos se autodenominan directamente como “mulos” de los tranzas pero no saben como salir. Otros lograron escapar de esa estructura y salvarse de un futuro que se definía entre la cárcel y la muerte.