A Patricia la crisis la puso en jaque. Cada vez le va peor con su emprendimiento y la semana pasada su marido se quedó sin trabajo. Desesperada, buscó un ingreso extra. Creyó haberlo encontrado en Instagram, pero terminó sufriendo una estafa.
El primer día todo pintaba bien. Lo único que tenía que hacer era darles “me gusta” a unas publicaciones de productos de Mercado Libre que le enviaban. En seis horas ganó 65 mil pesos.
Todo cambió al día siguiente. Le propusieron ganar mucho más, pero tenía que hacer “tareas especiales”. Para eso debía invertir de su propio dinero.
Primero eran montos bajos, pero después empezaron a exigirle cada vez más. Y si no cumplía no podía retirar nada de lo que llevaba ganado.
Así la tuvieron hasta que se quedó sin un peso y hasta le pidió un préstamo a una amiga.
Cuando se dio cuenta de la estafa ya era tarde. Demasiado tarde. Ya había transferido 450 mil pesos.