Todos ellos estuvieron presos por delitos graves, salieron en libertad y ninguno volvió a delinquir. ¿Qué pasó? Formaron una cooperativa de trabajo de la construcción, son herreros, carpinteros, albañiles, entre otros oficios.
Tienen trabajo, tienen un ingreso mensual de 80 mil pesos y pueden proyectarse como trabajadores calificados en distintos oficios.
En la cooperativa Vientos de libertad trabajan 1300 personas que salieron de la cárcel, cumplieron la condena y no volvieron a reincidir. Esta cooperativa pertenece al MTE, Movimiento de Trabajadores Excluidos.
En este informe contamos las historias de José, Nora, Paulina y Jorge. Sus historias dan cuenta de un enorme esfuerzo por reinsertarse en la sociedad, sostenerse con un trabajo y que las personas vuelvan a tener fe en ellos.
El trabajo que realizan es para construir vivienda en las villas para urbanizarlas, los contrata el Estado a través del Ministerio de Desarrollo Social.