Mariana Redi tiene marcas de nacimiento. Una malformación desde la gestación provocó que no le creciera una pierna.
Una conversación con su padre a los cinco años sirvió para que tomara conciencia de esa falta. Falta que se transformaría en potencia.
Su familia la acompañó siempre. Ahora integra el seleccionado de básquet sobre silla de ruedas argentino. Según sus palabras, su hermana es lo mejor que le dio la vida.