Pasaron por complejas situaciones dentro de sus viviendas, que han dejado marcas imborrables en sus historias. Sufrieron accidentes domésticos, que provocaron un antes y un después en familias completas.
En cuanto a Irene, recuerda a su marido Oscar, quien falleció tras caerse del techo de su casa. Había subido para sacar al perro de un vecino, que se había cruzado de casa. Cuando dicho perro intentó atacarlo, Oscar se fue para atrás y cayó. Según cuenta Irene, fue un suceso que pudo haberse evitado, ya que venía hace tiempo hablando con sus vecinos para que cuiden más a su perro y su violencia. La caída de Oscar agravó el cuadro médico que sufría, empeoró un cancer que tenía y terminó falleciendo a los pocos días. Es un recuerdo que Irene le cuesta soportar, más que nada por la imprudencia de sus vecinos y por pensar en cuanto le hubiera gustado que este suceso se evite totalmente.
En cuanto a Silvia y Nahiara, son madre e hija. Nahiara, de 15 años, se quemó las manos mientras intentaba llevar agua hirviendo al calefón para bañarse. Dicho calefón no funcionaba correctamente, por lo que intentó manejarse como pudo para no sufrir frío. Una caída con el balde que trasladaba provocó que la joven sumergiera las manos en agua hirviendo, lo cual le causó graves heridas. Cuando su madre escuchó sus gritos salió al rescate, y la llevaron al hospital. La recuperación fue dura, pero aun tiene esperanzas de mejorarse por completo.
Lorena, por su parte, cuenta que vivió innumerables accidentes domésticos. Pasó por caídas, tropezones, se golpeó la cabeza e incluso llegó a incendiar dos veces partes de su casa por dejar velas prendidas. Agradece que ninguno de dichos sucesos le causó la muerte, pero teme que su distracción la ponga en peligro una y más veces.