Según comenta la familia, nunca esperó que esto podría suceder. Pablo no tenía conflictos con ninguna persona, por lo que uno de los pedidos principales hacia la justicia es terminar de dilucidar en qué situación Pablo fue asesinado. El tribunal penal asignado todavía no ha determinado si el homicidio ocurrió dentro de un intento de robo, o por haber confundido a la víctima con otra persona.
Hoy, los tres hombres están tras las rejas, en prisión preventiva. Todavía no tienen condena, ni siquiera se ha asignado una fecha de juicio. Por eso mismo, y habiendo pasado casi dos años del hecho, la familia de Pablo teme que los asesinos queden libres, y que su muerte quede impune. Le piden a la Justicia rapidez en la investigación y que se llegue con presteza a una fecha de juicio.
Oscar, el padre de Pablo, se siente dentro de una pesadilla. Recuerda mañanas en las que se ha quedado mirando por la ventana, para ver si llegaba su hijo a casa y así confirmar que todo ha sido un mal sueño. La realidad es sumamente dura, la espera es dolorosa. La familia entera de Pablo necesita justicia para poder hacer el duelo en tranquilidad, para sobrellevar el sufrimiento con un ápice de paz.

La familia ha sido asesorada por el patrocinio jurídico gratuito del Colegio de Abogados de La Matanza.