El femicidio de Marisol Oyhanart cumplió ocho años, pero su familia aún no recibió justicia.
Marisol salió a caminar antes de ir a buscar a su hijo más pequeño al jardín. Pero nunca llegó. Horas más tarde su marido denunció la desaparición. Al otro día encontraron su cuerpo en un descampado. Marisol había sido torturada antes de morir.
Durante la investigación del femicidio existieron muchas irregularidades. Algunas de las pruebas fueron robadas, cámaras de seguridad vitales para la investigación, fueron borradas. No hay ningún detenido por el crimen.
Ocho años después, la justicia no tiene nada. Su familia lucha para que se investigue porque en dos años, si no hay novedades, la causa prescribe y de esa manera Marisol nunca va a poder descansar en paz.