El conductor ni siquiera se detuvo para asistir a la víctima. Se dio a la fuga inmediatamente. Según la familia, la justicia no está haciendo todo lo necesario para encontrarlo y detenerlo, a pesar de que han encontrado cámaras de seguridad de ese día y distintos testigos presenciaron el impacto. De los 10 testigos presentados, se llamó solamente a uno.
El mayor temor de la familia es que el asesino al volante desaparezca, se vaya del país, o que se deshaga completamente del auto. Por eso piden a la justicia actúe con rapidez para capturarlo. Antes de que intente librarse de todo tipo de prueba.
Tomás era una persona activa, sonriente. Tenía un futuro lleno de proyectos. Tanto sus hermanos como padres lo visitan y acompañan a diario, con la esperanza de que despierte. A la vez, con la escasa energía restante, han radicado la denuncia en una fiscalía porteña. Esperan ser escuchados, esperan justicia por Tomás.