¿Qué pasa con las formaciones del subte una vez que quedan en desuso? Una vez que ya no pueden seguir circulando por su antigüedad y estado, los vagones son buscados principalmente para reciclarlos y reutilizarlos en emprendimientos gastronómicos o para viviendas y quinchos. Aunque también están los coleccionistas que los compran para atesorar. Quienes quieran adquirir el suyo podrán hacerlo el próximo viernes cuando se subasten 35 formaciones que estuvieron en servicio hasta 2017 con un precio base de $600.000.
La última subasta fue en febrero de este año cuando pusieron a la oferta 10 formaciones con un precio base de $25.000 pero hubo muchísimas ofertas y los vagones terminaron vendiéndose a un promedio de $2.000.000 cada uno. Las unidades a subastar ya están publicadas en la web donde los interesados pueden verlas y comenzar a ofertar. El viernes próximo se realizará la puja de forma online y los vagones tendrán nuevos dueños.
Quienes adquieran las unidades deberán hacerse cargo luego del traslado que no es nada sencillo y por lo que una empresa especializada puede cobrar otros $500.000, un dato a tener en cuenta a la hora de ofertar. Es que los vagones tienen casi 20 metros de largo y pesan 31 toneladas cada uno. Lo recaudado en las subastas será reinvertido en la propia de red de subte informaron desde Subterráneos de Buenos Aires.
Los vagones subastados fueron fabricados en 1937 y circularon por las distintas líneas del subterráneo. Su última vuelta fue en la línea H hace 5 años. Por fuera se ven nuevos, es que durante estos años sufrieron modificaciones y refacciones para mantenerlos en uso hasta estos años. Por su antigüedad, ya no pueden ser utilizadas para el transporte de pasajeros por lo cual tampoco pueden ser vendidos a otros subterráneos.
Una de las formaciones subastadas en 2017 hoy se alquila como cabaña. Quienes la compraron, decidieron transformarla en una casa e instalarla como casa de campo en un complejo en el Tigre donde la alquilan a huéspedes que llegan fascinados por dormir en una casa subte. Esos vagones que trasladaron historias de pasajeros de todas las lineas durante casi 80 años ahora alojan a pasajeros para pasar la noche.