Vamos a conocer a Jorge, repartidor de diarios de Moreno.
En 2001 los cartoneros pasaban por la puerta de su almacén luego de buscar cosas que puedan vender en Caba.
Le fueron dejando objetos con cierto valor histórico que encontraban a cambio de comida que él les daba.
Así comenzó a armar su museo, a pulmón y de manera artesanal. Algo que sigue hasta, con aportes de los vecinos.
Se emociona, recibe visitas y lo abre sin cargo todas las tardes