El 20 de septiembre de 1928 la ciudad de New York recibió la visita de un jinete proveniente de Argentina a bordo de sus caballos "Mancha" y "Gato". Los tres habían partido desde La Sociedad Rural en Palermo tres años antes. En ese tiempo, habían recorrido 21 mil kilómetros alcanzando un récord mundial. "Mancha" y "Gato" volvieron a Buenos Aires en barco, vivieron varios años más y sus restos fueron embalsamados y actualmente se exhiben en la ciudad de Luján. En homenaje a esta hazaña cada 20 de septiembre se celebra el "Día nacional del caballo argentino".
Pasaron 94 años desde la cabalgata de "Gato" y "Mancha" hasta New York. Frente al Congreso de la Nación un grupo de personas, principalmente mujeres, se concentran para protestar contra el maltrato animal y abolir la tracción a sangre. Para ellos "Gato" y "Mancha", como miles de caballos a diario, fueron torturados al tener que cargar el peso de un jinete sobre su lomo. Reconocen la función que este animal cumplió para transportar personas y materiales a lo largo de la historia, pero alegan que en el siglo XXI y con los avances tecnológicos, llegó el momento de abandonar esas prácticas. Esperan una ley nacional que prohíba la tracción a sangre.
Cuando se habla de tracción a sangre se lo suele asociar al traslado de chatarra y cartón. Pero la tracción a sangre incluiría muchísimo más: deportes como la equitación, el polo o el pato, los hipódromos, las cabalgatas y paseos. Actividades que están muy arraigadas entre los argentinos.
En esta pelea los proteccionistas han logrado esta última semana que por segundo año consecutivo el municipio de Luján prohíba la peregrinación a caballo que se hacía todos los años. Frente a esto, los gauchos tradicionalistas reclaman contra la prohibición. Reivindican la travesía de aquellos caballos que llegaron a Estados Unidos, explican que cuidan de sus animales y niegan que sufran maltrato.