A veces las situaciones más simples nos llevan a vivir momentos de ira extrema.
Tres personas nos cuentan el día que no aguantaron más frente a distintas situaciones y explotaron de furia.
Jorge compró un plan para un cero kilometro, entregó el dinero que le pedían en la agencia, pero cuando fue a retirarlo le explicaron que debía pasar muchas más cuotas para que se lo puedan entregar, que tenían otros tiempos de permisos y demás. Después de meses de espera y sin respuestas por parte de la concesionaria, decidió ir a buscar respuestas y al no encontrarlas, rompió el lugar.
Emiliano, soltó toda su ira en un control policial cuando le secuestraron la moto, él les pedía que le hagan la multa pero que no le lleven la moto, pero no pudo ser. Estalló frente a todos los agentes de tránsito y la policía.
Lidia vivía al lado de un taller mecánico que hacía mucho ruido y generaba muchos olores. Lidia fue hasta el lugar a decirle que no podían arreglar los autos en la vereda y frente a la negativa del dueño del taller, le tiró con un caño de escape.