Carlos Guerrero Tenorio tiene 35 años, es venezolano y está preso por colocar dispositivos para clonar tarjetas en los cajeros. Llegó al país hace un año y desde hace ocho meses se encuentra detenido procesado por tentativa de estafa.
Una de las razones que lo trajeron a la Argentina fue, según relata, la facilidad para robar datos de clientes de bancos mediante la duplicación de tarjetas. "El problema es que no tienen ninguna seguridad adicional a la franja magnética que es muy vulnerable, de Venezuela me tuve que ir porque a las tarjetas les agregaron un chip que empezó a imposibilitar el robo", dice.
Guerrero es oriundo de Valencia, una localidad ubicada a cinco horas de Caracas. Está separado y tiene cuatro hijos. Dice que todo empezó cuando renunció a su trabajo en una empresa alimenticia y empezó a trabajar de remisero. En uno de los viajes uno de los clientes le comentó sobre la modalidad y decidió probar suerte. "Es plata fácil, una vez que empezás y ves que es sencillo y tu nivel de vida comienza a crecer querés más y más".
En una nueva confesión con Mauro Szeta contó que en Argentina los cajeros más sencillos para cometer el delito son los de los bancos Santander y Galicia, porque tienen un diseño que les facilita la operativa. Además, agrega que la red link es más difícil de vulnerar porque tiene mucha seguridad monitoreando las 24 horas
No te pierdas una nueva confesión en primera persona … “Yo clonaba tarjetas” con @mauroszeta pic.twitter.com/WkzrrOgHe6
— Telefe Noticias (@telefenoticias) 24 de agosto de 2018