Rezadores: y que la fe mueva montañas

El rezo es la conexión con Dios para los creyentes, es su alternativa ante las imposibilidades del mundo terrenal. En cada templo se multiplican agradecimientos y pedidos de personas que depositan su fe en el más allá. ¿Pero qué hay detrás de un rezo? Historias de vida de personas comunes que encontraron en la oración una respuesta a la incertidumbre.

Informes Especiales: Rezadores: y que la fe mueva montañas

Jesica Chaves (37 años) y Fausto ( 5 años)
Viven en Virrey del Pino y viajan cada 15 días al Hospital Garrahan por el tratamiento contra la leucemia que sigue su hijo. Desde el 27 de marzo la enfermedad está dormida, pero siguen con los cuidados para evitar que se despierte. En el proceso inicial, llegaron a la iglesia Nuestra Señora de Pompeya porque tenían que combinar colectivo para llegar al hospital y la parada justo quedaba frente a la iglesia. Ella era creyente, pero no practicante habitual; la sanación del nene incrementó su fe.

Empezó a ingresar al templo tras un pedido del nene, allí comenzó a ir y a pedir por la salud. Considera que los rezos fueron fundamentales para la curación de su hijo.

Fausto atravesó cuatro quimioterapias y hoy en día se encuentra saludable, por el frío y las enfermedades invernales hace reposo en su casa, pero intentan hacer la vida normal de un nene de 5 años.

Por las visitas habituales a la iglesia, Fausto y Jesica entablaron una relación de mucho cariño con el párroco y la secretaria. Jesica es ama de casa y Marcelo, su padre, tiene una modesta bicicletería en Laferrere con la que subsisten.

Cristian Lugones (26 años)
Vive en villa La Antena y trabaja tres días a la semana como changarín en el Mercado La Matanza transportando frutas y verduras. Sus padres biológicos lo abandonaron de chico, fue criado por sus abuelos. Cristian tuvo problemas con las adicciones y a los 20 años decidió cambiar su vida y llegó a la iglesia evangélica Nuevo Amanecer en busca de ayuda. Hoy asiste al templo habitualmente y hace sus propios temas de trap con la esperanza de algún día poder vivir de eso y tener su estudio de grabación.